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NOS NEGAMOS A PERMITIR QUE LA CORTE SUPREMA DE ESTADOS UNIDOS NIEGUE LA HUMANIDAD DE LAS MUJERES

y DIEZMAR SUS DERECHOS!

HACEMOS UN LLAMADO A TODOS A UNIRSE A NOSOTROS EN LA LUCHA POR:

¡ABORTO a DEMANDA y SIN DISCULPAS!

Ahora es el momento de que todos los que creen que las mujeres y las niñas son seres humanos completos, no incubadoras, actúen para prevenir un gran horror.

La Corte Suprema está a punto de destripar y muy posiblemente revocar la histórica decisión Roe v. Wade de 1973 que estableció el derecho de las mujeres al aborto. Se espera una decisión a finales de la primavera.

Esto se suma a cientos de restricciones que niegan efectivamente este derecho esencial a un gran número de mujeres. Esto podría provocar que más de 20 estados prohíban o restrinjan severamente el aborto de inmediato.

El ataque al derecho al aborto es parte de un programa fascista cristiano patriarcal que apunta tanto a la anticoncepción como a los derechos LGBTQ. Negar el derecho al aborto golpea a las mujeres pobres, especialmente a las negras y otras mujeres de color, con consecuencias despiadadas: aprieta las cadenas tanto de la supremacía blanca como de la subyugación de las mujeres.

Negar el derecho al aborto obliga a las mujeres a tener hijos en contra de su voluntad. ¡Esto provoca una violencia física, emocional, social y psíquica grotesca contra las mujeres al reducirlas a máquinas de hacer bebés! Obligar a las mujeres a tener embarazos no deseados y/o peligrosos, secuestra sus cuerpos, su seguridad, sus vidas, su autonomía sexual, sus aspiraciones y logros y sus relaciones de por vida al servicio de la dominación patriarcal.

Maternidad forzada es esclavitud femenina. Cuando la mujer no es libre, nadie es libre.

Sin embargo, demasiados líderes a favor del aborto y políticos del Partido Demócrata predican un “realismo” de aceptar la destrucción del derecho al aborto por parte de la Corte. Nos dicen que nos atrinchemos esperando que se desenvuelva el “largo recorrido” del proceso electoral o que nos concentremos en ayudar a las mujeres a inducir sus propios abortos. Cualquiera que sea su intención, esto equivale a capitular de antemano ante la esclavitud de las mujeres y una pesadilla general para la humanidad.

La subyugación violenta de la mitad de la sociedad no debe ser acomodada, excusada, minimizada o entregada. ¡HAY QUE PARARLA!

Si dejamos esto en manos del Congreso, los tribunales y las legislaturas estatales y no llenamos las calles con personas decididas a detener esto, entonces prácticamente no hay esperanza de parar este asalto. Pero si nosotros, en nuestras multitudes, nos levantamos en un desafío intransigente, entonces existe la posibilidad, no una certeza, sino una posibilidad real, de que podamos hacer retroceder este asalto y comenzar a cambiar toda la dinámica política en este país.

Nuestro único camino a seguir y nuestro mejor camino a seguir es resistir. Salir de los confines de la política “oficial” y llenar las calles de nuestra furia. Creciendo en número, en ciudades y pueblos pequeños, uniendo a todos los que se pueda unir y volviéndonos más fuertes en protestas masivas continuas, sostenidas y no violentas. Estremeciendo con nuestra determinación a toda la sociedad desde las calles hasta las artes y las ciencias. Inspirándose en las poderosas efusiones de mujeres y otras personas en todo el mundo contra la degradación patriarcal. Cambiando la atmósfera política en toda la sociedad y lo que los odia-mujeres—desde la Corte Suprema hasta las Cámaras Estatales y las calles—sientan que pueden salirse con la suya. Erigidos con coraje y convicción para derrotar este asalto y acercar un futuro donde las mujeres y todas las personas sean libres.

El 22 de enero, aniversario de Roe v. Wade, comenzaremos. Ante las marchas patriarcales y triunfalistas por la “vida”, anunciaremos al mundo que se está reuniendo una fuerza para derrotar a esto a través de la acciones masivas, implacables y no violentas de personas de todos los géneros. Reunirse en DC y otros lugares que serán anunciados.

El 8 de marzo, el Día Internacional de las Mujeres, volveremos con creatividad y números crecientes en los pueblos pequeños y las grandes ciudades, llenando las calles de determinación seria y alegría rebelde. Perforaremos la sofocante atmósfera de capitulación ante una gran injusticia y obligaremos a todos a tomar nota, inspirando a más personas a unirse a nosotros. Empezamos a organizarnos ahora.

A partir de ahí, reuniremos a más personas, furia y claridad moral… con el objetivo de detener la sociedad y forzar nuestra demanda, que las mujeres no vuelvan a lo mismo, para que todas las instituciones de la sociedad la tengan en cuenta y actúen en consecuencia.

Firma esta declaración. Difúndela por todas partes. Dona generosamente. Usa esta declaración para organizar redes crecientes en todo el país de personas de diferentes orígenes y géneros, credos y perspectivas políticas, unidas en nuestra inquebrantable negativa a ver a las mujeres esclavizadas.

Si te preocupa la mitad de la humanidad que nace mujer… si recuerdas los días oscuros de las muertes en los callejones y las vidas embargadas… si estás entre 1 de cada 4 mujeres cuyas esperanzas y sueños—o incluso la supervivencia—ha dependido del acceso al aborto… si te niegas a heredar o transmitir un mundo que se precipita hacia atrás…

AHORA es el momento de no guardarse nada. AHORA es el momento de despertar a miles y de pronto a millones en la lucha para que podamos mirar a cada mujer y niña a en los ojos con la promesa de palabra y obra de que tendrán un futuro como seres humanos plenos. AHORA es el momento de ponerse de pie, juntos, como si nuestras vidas dependieran de ello, porque, de hecho, así es.